Hice esta entrevista al doctor René Favaloro el 6 de febrero de 1994.
El 29 de julio de 2000 se suicidó: tenía setenta y siete años.
Las causas de su muerte no están claras. Muchos consideran como hipótesis más segura la crisis económica de su fundación. Sus amigos dijeron que estaba decepcionado con la situación de Argentina. El dejó una carta donde contaba de su cansancio. Por golpear puertas. "Como un mendigo", dijo. Sus expresiones durante nuestra charla, seis años antes de su muerte, son inquietantes. Sobre todo hoy. Cuando el país que lo vio nacer, se retuerce en la devastación (C.C.) Buenos Aires, Argentina - 2002

Según el New York Times un "héroe mundial" . Científico reconocido en el mundo, desarrolló con éxito técnicas para conseguir la revascularización de miocardio mediante cirugía: el bypass. Creó primero el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular que lleva su nombre y más tarde la Universidad Favaloro. Además de sus ciertos en la ciencia, tiene vocación por la historia y por la literatura. Añora sus días de estudiante cuando salía a caminar por el bosque con sus compañeros, en una suerte de remedo de la cultura helenística que los llevaba a veces a discutir debajo de algún árbol.
Dice que hoy no encuentra utopías en los jóvenes. Que jamás fue a un psicólogo. Y por alguna razón su propia muerte es presencia constante en nuestro diálogo. Aparece primero en la presencia de sus zapatos de cirugía. Blancos, número especial. Y solos. Están en su despacho, antes de su llegada.
El doctor René Favaloro llega calzado en sus setenta. Inteligente, polémico, estudioso, testarudo, gentil. Perfeccionista nato. Llega con zapatos oscuros extraquirófano, disculpas por la tardanza , te para mí y en su palabra hablada a borbotones la obsesión de la educación como herramienta.
Todo junto. Hiperactivo, con una pasión tan extensa como su estatura y a la vez moderado. Mucho. Opina y con sus decires quiere contribuir a un país mejor pero guarda aquello que puede irritar al Poder. Después me lo cuenta, pródigo: cuando el grabador está apagado. ¿Alguna vez lo dirá?


- ¿Qué se llevará de esta vida?
- (No duda) Me iré de esta vida con mis silencios.

- Está bien, vamos despacio: ¿qué es un corazón?
- Es un órgano que hace buuum...buuum y bombea la sangre, para que circule; un pedazo de carne y hasta puede ser un alimento. En Aráoz (La Pampa), lo comíamos: corazón de animal nuevo, decía el paisano y en Sudáfrica lo probé relleno, como fiambre.

- ¿Es todo?
- (Se sorprende) Es todo, ¿a usted le parece otra cosa?

- ¿Tan poco, para el lugar donde ponemos la pasión?
- Claro...esa es la fase poética de la cual usted tiene mucho. En el corazón se fijaron al alma y al amor pero si late rápido o lento, es por mandato del cerebro. Él gobierna y en él deberíamos ubicar los sentimientos.

- ¿Qué sentimientos?
- Las emociones, el amor y la pasión.

- Parecen antiguos en este momento soft pero son revolucionarios
- Sí, soft...light...esos conceptos son bien americanos y acá los jóvenes viven así: me desilusiona. Van a lo superficial y viven al día porque perdieron las ilusiones.

- ¿Vio algún recital de Fito Páez, por ejemplo?
- Sí y los temas de Fito Páez o de León Gieco me gustan porque el mensaje es bueno. Pero no inventaron nada: son canciones de protesta y vienen del Martín Fierro pero los jóvenes en general, no se comprometen.

- El modelo que impone el Presidente Menem es la ausencia de valores: el compromiso entre ellos, la ética, la justicia, la...
- Pero yo no hablo del señor Presidente.

- Comprendo...
- Hablo mal de los jóvenes que no se comprometen: ni individual, ni familiar, ni socialmente. De los que hablan de libertad y de justicia, pero sólo dicen palabras. No hacen. De los que cantan solidaridad en los recitales y al día siguiente no van a una villa miseria a ayudar o a enseñar.

- Bueno, el mensaje que reciben no es el de la fraternidad...
- Es cierto: reina el individualismo y ellos reciben el mensaje del tener y del poder como valores supremos. Sólo importa el consumo.

- Tarjetice (valga el verbo) su vida, invita una publicidad. ¿Una metáfora del consumismo?
- Sí..horrible, horrible: una exaltación de lo material y de lo fácil. Como pasa con Maradona, con Gabriela Sabattini o con algunos artistas: se habla de cuántos millones de dólares ganan por año. Es el exitismo del dinero.

- ¿Qué me dice de los yuppies?
- No son la sociedad del futuro.

- ¿Apuesta a que un día la vida importe más que el valor de la Bolsa?
- Sí: avanzamos hacia un mundo social y participativo. Con justicia social, indiferencia ni tanta agresividad.

- ¿Desde dónde viene usted a su trabajo?
- Desde Palermo,(parece intrigado)...¿por qué?

- ¿Desde qué parte?
- De Barrio Parque. Pero, mire...vivo en pleno barrio bacán pero compré esa casa a 55.000 dólares hace años. Y ni conozco a mis vecinos. Y cuando vuelvo a mi casa (se apasiona), yo mismo preparo la mesa y lavo los platos, y si hay que pasar el lampazo, lo hago... pero...¡basta con esto!...no me gusta hablar de mí mismo.

- ¿No?
- No: vivo pensando en dejar alguna semillita por ahí para que sirva a la gente. Pero muchos están muy agresivos. Los otros días en Aeroparque un taxista paró al lado mío, me arrancó la valija y casi me corta la mano. Nada más que para ganar un segundo.

- ¿La sociedad está enajenada?
- Sí, enajenada, decadente y llena de contrasentidos. Por un lado, está el avance tecnológico que bien usado permite una mejor calidad de vida y de salud; y por otro, la pérdida de los valores esenciales.

- Locos y psicoanalizados. Buenos Aires es la capital del psicoanálisis.
- Ah, sí...psicoanálisis por cualquier cosa: llevan a los chicos desde los tres años.

- Y hay analistas para perros...
- Bueno...eso es una enfermedad. Ya jamás me psicoanalicé pero entiendo que hay situaciones para las cuales es bueno, pero acá se exagera todo.

- La ciudad y el hombre. Y el salvajismo para con los otros seres humanos.
- Es verdad, pero por suerte hay una tendencia a que la gente vuelva al pago. En Italia el año pasado volvieron un millón y medio de personas a sus pueblitos y entonces le pregunto: ¿quién vive mejor, este porteño que va al cine, al teatro, a comer y tiene todas las ventajas o...?

- ¿El que tiene dinero para esas cosas, dice usted?
- Digamos que el de clase media alta. ¿Quién vive mejor? ¿Ese porteño o el del Interior?

- Define usted una situación terrible. Porque comer, tener placeres y nutrirse con cine o teatro y todas las expresiones de la cultura debería ser para todos...
- Bueno, pero yo me refiero a otra cosa. Es mucho más feliz quien vive con sus gallinas y su huerta que usted o yo. Además, cuando estemos al filo de la muerte no recordaremos nada material. Pensaremos en la mujer amada, en el amigo, en los pájaros, en la naturaleza....es lo único que cuenta.

- Hacen falta ejemplos, ¿usted es amigo de Carlos Menem?
- Sí, lo conozco desde hace veinte años y somos amigos.

- ¿Y qué hace usted con los cada vez más niños pordioseros, desde este modelo?
- Les doy alguna cosa...quizás porque vengo de un barrio muy pobre. Estuve doce años como médico rural y llevo el olor a rancho para siempre. Es mezcla de mugre y humo.

- ¿Está conforme con este hoy y aquí?
- Mire, esta democracia y esta estabilidad costaron mucho y ni el más croto puede estar en contra (no da lugar a observación alguna, no me deja hablar). Pero si a esto no se le agrega un plan profundo de reactivación con justicia social, el futuro es un gran interrogante. Entonces saquemos un decreto que...

- Mejor saquemos una ley...
- Es cierto (sonríe, por primera y única vez), saquemos una ley para que se termine con esto de que pasamos de 90.000 autos a 380.000...y todos importados. Se habla de libre cambio y de libertad para importar todo como si eso fuera la gloria. ¿Y la industria nacional?

- Y en los medios de difusión se insiste con el temor al retorno del proteccionismo...
- Es verdad, pero los medios deberían informarse. Entonces sabrían que Inglaterra y Estados Unidos se hicieron grandes precisamente con el proteccionismo.

- ¿Tiene usted respeto intelectual por Bernardo Neustadt?
- No entro en lo personal pero puedo decirle que el periodista Daniel Muchnick es un intelectual y me merece respeto. Además habría que terminar con la gran mentira del rating...¿por qué no cuentan los televisores apagados?. Ese es el verdadero rating.

- La televisión en general es hoy vacuidad, obviedades y degradación de la vida....
- Y no educa y no enseña valores. Ni honestidad, ni participación, ni amistad, ni trabajo. Y nos venden que hay que comer todo lo que trae la furia de la importación. Yo me niego y entonces para conseguir un queso gruyere argentino -mi debilidad- tengo que recorrer todas las góndolas del supermercado. Bien: las recorro y trato de enseñar, también a que se lea de nuevo.

- Por favor, tres libros indispensables para la escuela primaria.
- (No duda) Platero y yo, Juvenilla y Recuerdos de Provincia.

-¿Y para el secundario?
- Los jóvenes tendrían que leer algunos pasajes de la Biblia, de La Ilíada, de La Odisea, Sófocles, Eurípides, Shakespeare, Unamuno. Y de los nuestros, a Horacio Quiroga, Guillermo Hudson, Mallea y Martínez Estrada. Ah...y me olvidaba de Prometeo: es fun-da-men-tal.

- ¿El fuego, la libertad y la rebeldía de Prometeo en esta cultura de la aceptación?
- Precisamente por eso. Prometeo es el canto más grande a la libertad del hombre

- Su primera reflexión que no alude exclusivamente a neuronas, ¿hace una suerte de elitismo de la inteligencia?
- ¡Eso es! Para mí el único elitismo es el de las neuronas. Y por eso creo que a la universidad tienen que entrar todos y sin distinción de pobres o ricos. Pero...¡eso sí! con comprobada capacidad neuronal. Y con pasión.

- La pasión mayor parece ser el fútbol...no vamos bien así, ¿verdad?
- Y... es una pasión pero también una representación de esta sociedad. Las barras bravas, los dirigentes, esto de nombrar excepcionalmente a un jugador de un cuadro chico. El cuadro de Bilardo, el cuadro de Menotti, el cuadro de...qué sé yo quién. Mire...acá nadie inventó nada desde que llegó el Húngaro Hirsch, en la década del 30. Además, por ahí le dan demasiado puntaje a algún jugador sólo porque es conocido...

- A ver....su perfil de los porteños, por favor.
- Salvo excepciones son individualistas, egoístas y envidiosos. Y si son maleducados son también gritones. Pero la Argentina sigue siendo feudal y los signos abundan.

- Causa y consecuencia de esta crisis de representatividad...
- Sí...y por eso los políticos son quienes tienen buena pinta, gesticulan bien y manejan gente. Pero... ¿qué hacen para reemplazar el yo por el nosotros? ¿Y los estudiosos, dónde están?

- Casi nunca cerca de las cámaras de televisión.
- Eso es cierto. Mire...para mí políticos, fueron Juan B. Justo, Lisandro De La Torre o Moisés Lebenshon. Y, para no embanderarme en ningún lado, de los peronistas tengo un gran respeto por (Angel Federico) Robledo y por (Jorge) Taiana.

- Ahora roban para la Corona como dijo José Luis Manzano o dejan de robar por un tiempo, según el gremialista Luis Barrionuevo... Conductas como las de Lebenshon o De La Torre parecen una utopía...
- No deberían ser sólo una utopía y creo que no lo serán (habla en voz muy alta). ¡No serán una utopía!... y lo grito, porque me jugué acá adentro y entonces tengo derecho. ¡Todo el derecho!

- Ni radical, ni peronista. ¿Es usted favalorista?
No, como decía Martínez Estrada soy un nacionalista sin trampas. O, mejor, un enloquecido nacionalista sin trampas y seré así hasta mi muerte.

- Habla demasiado de la muerte...¿por qué?
Ya le dije...tengo mis silencios. Pero cuando muera, se enterarán de muchas cosas.

© Copyright Cristina Castello 2002
Publicado en "Clarín Revista", entonces la revista dominical
del Diario "Clarín"
Buenos Aires (Argentina), 6 de Febrero de 1994

 

 

 

 





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René Favaloro

"Me iré de esta vida
con mis silencios"

Por Cristina Castello

 
           

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